Un gotero se obstruye por tres enemigos: sólidos, sales/incrustaciones y biología (biofilm). La buena noticia: se detecta rápido si sabes qué mirar y qué medir.
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del usuario, realizar análisis estadísticos y mostrarle publicidad personalizada en función de sus hábitos de navegación. Al continuar navegando en nuestro sitio web, acepta nuestra política de cookies.