La tecnología UV-C es un método de desinfección física que actúa directamente sobre el ADN de hongos, bacterias y microorganismos, impidiendo su reproducción sin necesidad de productos químicos. En postcosecha, su aplicación permite reducir la carga microbiológica en frutos, superficies y líneas de manipulación de forma rápida, segura y sin dejar residuos.
Se trata de un tratamiento en seco, con coste operativo muy bajo, fácil de integrar en procesos existentes y especialmente valorado en auditorías sanitarias. La UV-C no altera el producto, no genera subproductos y contribuye a alargar la vida útil, mejorando la calidad y la seguridad alimentaria desde el primer momento.