Para entender la innovación que ofrece HydroVortex, primero debemos explorar el concepto de nanoburbujas. En términos simples, las burbujas visibles en bebidas carbonatadas o espumantes son consideradas grandes, con diámetros que pueden superar el milímetro. Sin embargo, existen diferentes tipos de burbujas según su tamaño:
- Burbujas finas (FBS): miden entre 10 y 100 micras (μm).
- Burbujas ultrafinas (UFB): tienen menos de 1 micrón (μm) y son casi invisibles a simple vista si se agrupan.
- Nanoburbujas: aún más pequeñas, con diámetros inferiores a 1000 nanómetros (nm), es decir, menos de una millonésima de milímetro. Estas diminutas burbujas pueden caber en cantidades astronómicas dentro de una sola burbuja ultrafina.
- El sistema HydroVortex utiliza esta tecnología de nanoburbujas para mejorar significativamente los procesos de tratamiento del agua. Originada en Japón, la tecnología de nanoburbujas ha demostrado ser extremadamente versátil y efectiva en campos como la limpieza, purificación, agricultura, medicina, cosmética y alimentación.