
Sector: Manipulado y procesador hortofrutícola
Consumo anual de agua: 120.000 m³
Sistema previo: Cloración convencional + filtración de arena
Problemas detectados:
Elevada carga microbiológica en agua de recirculación
Formación de biofilm en tuberías y bombas.
Olores y degradación organoléptica
Incremento de consumo químico correctivo
Riesgo en auditorías de seguridad alimentaria
El sistema tradicional mantenía el agua “dentro de parámetros”, pero no optimizaba la calidad ni los costes operativos. El biofilm persistente generaba reinfecciones continuas.
Se realizaron mediciones en continuo:
ORP: 450–520 mV (insuficiente para oxidación profunda)
Turbidez elevada en recirculación
Recuento microbiológico superior a estándares internos.
Presencia confirmada de biofilm en colectores
Conclusión técnica: el sistema químico actuaba de forma superficial, pero no resolvía la raíz del problema.
Se diseñó un sistema de generación de ozono industrial con las siguientes características:
Generador de ozono por descarga corona
Producción nominal: 30 g/h
Inyección mediante venturi + sistema de nanoburbujas
Depósito de contacto optimizado
Control automático por sonda ORP
Estructura en acero inoxidable AISI 316.
Alcanzar ORP estable > 750 mV
Reducir carga microbiológica > 99%
eliminar biofilm progresivamente
Disminuir el consumo químico en más del 60%
El ozono (O₃) se genera in situ a partir de oxígeno ambiental. Se inyecta al agua mediante sistema de mezcla de alta eficiencia, logrando micro y nanoburbujas que maximizan la transferencia de masa.
Su mecanismo de acción es doble:
Oxidación directa de membranas celulares.
Generación de radicales hidroxilo altamente reactivos
Tras reaccionar, el ozono se reconvierte en oxígeno (O₂), sin dejar residuos químicos.
ORP estable entre 780 y 820 mV
Reducción microbiológica > 99,5%
Eliminación visible de biopelícula interna.
Reducción del 65% en consumo de químicos.
Mejora de olor y claridad del agua.
Disminución de limpiezas correctivas
Desde el punto de vista económico:
Retorno de inversión estimado: 14–18 meses
Reducción de costes operativos anuales significativa
Mejora en auditorías de calidad y seguridad alimentaria.
Cumplimiento más robusto frente a auditorías internas y externas.
Menor uso de productos químicos y menor impacto ambiental.
Menos incrustaciones, menos biofilm, mayor vida útil de bombas y tuberías.
Tecnología alineada con políticas ESG y criterios de sostenibilidad.
Personalizados que garantizan agua limpia y segura para diversas aplicaciones.
Save products on your wishlist to buy them later or share with your friends.
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del usuario, realizar análisis estadísticos y mostrarle publicidad personalizada en función de sus hábitos de navegación. Al continuar navegando en nuestro sitio web, acepta nuestra política de cookies.