
Se conoce como filtración a una técnica para separar sólidos en suspensión dentro de un fluido (líquido o gas), empleando para ello un medio filtrante que consiste en un material poroso que se denomina tamiz, filtro o criba. Este filtro retiene los sólidos de mayor tamaño y permite el paso del fluido, junto con las partículas de tamaño inferior.
El proceso de filtración es, pues, muy semejante al del tamizado, excepto que este último se emplea para separar materiales sólidos de distinto grosor o tamaño. La filtración forma parte de los métodos de separación de mezclas más utilizados en la vida cotidiana del ser humano.
También es un método muy empleado en diferentes tipos de industrias, por lo que existen distintos artefactos mecánicos capaces de llevar a cabo con un variado rango de precisión.
Bio Smart Technology ofrece una gama completa de soluciones para el tratamiento del agua, abordando diversos problemas de filtración.
Entre nuestras opciones encontramos la zeolita , un material natural con alta capacidad de absorción que elimina gravemente metales pesados y otros contaminantes; el vidrio filtrante , una alternativa ecológica para la filtración en piscinas; el carbón activo , que retiene metales pesados, cloro y otros compuestos orgánicos; la nanofiltración y ultrafiltración UF para eliminar partículas más pequeñas; la ósmosis inversa , un proceso avanzado que purifica el agua eliminando impurezas a nivel molecular; y la descalcificación , que reduce la dureza del agua.
Con el uso de estas tecnologías para su industria, garantizamos agua de alta calidad.

La descalcificación se enfoca en eliminar minerales como el calcio y el magnesio del agua dura para prevenir la acumulación de sarro en tuberías y electrodomésticos. Esto mejora la eficiencia energética y prolonga la vida útil de los equipos.

La zeolita es un mineral natural con propiedades absorbentes que se utiliza para eliminar impurezas y metales pesados del agua. El vidrio filtrado, por su parte, es un material reciclado que atrapa partículas y sedimentos.

El carbón activo es un material altamente poroso que adsorbe contaminantes orgánicos, cloro, olores y sabores desagradables del agua. En Biosmartec combinamos diferentes filtros de agua para mejorar su sabor y calidad.

La ultrafiltración utiliza membranas con poros más grandes que los de la ósmosis inversa, permitiendo el paso de agua y algunos minerales mientras retiene partículas suspendidas, bacterias y virus.

La nanofiltración es una tecnología de separación que utiliza membranas con poros extremadamente pequeños (nanómetros) para eliminar sales, compuestos orgánicos y microorganismos del agua.

La ósmosis inversa es un proceso de filtración que utiliza una membrana semipermeable para eliminar casi todas las impurezas del agua, incluyendo sales disueltas, metales pesados y microorganismos.


Cada tecnología tiene sus propias ventajas y capacidades específicas. Al combinarlas, se puede lograr una filtración más completa y efectiva, asegurando que el agua sea segura, limpia y agradable al consumo.
Estas tecnologías son adecuadas para tratar diferentes fuentes de agua, incluyendo agua potable municipal, aguas subterráneas o superficiales, así como aguas residuales residuales.
Para el tratamiento de agua potable, una combinación efectiva es la zeolita o vidrio filtrado seguido de carbón activo, ultrafiltración (UF) y ósmosis inversa. Esta secuencia elimina sedimentos, contaminantes orgánicos y microorganismos, garantizando agua pura y segura.
En el tratamiento de aguas residuales, se puede comenzar con la ultrafiltración para eliminar sólidos suspendidos y bacterias, seguido de nanofiltración para reducir la carga salina y compuestos orgánicos. Finalmente, la ósmosis inversa puede ser utilizada para purificar aún más el agua antes de su reutilización.
Sí, combinar zeolita con carbón activo es eficaz. La zeolita elimina metales pesados y sedimentos, mientras que el carbón activo adsorbe contaminantes orgánicos y mejora el sabor del agua. Juntas, estas tecnologías proporcionan un pretratamiento sólido antes de procesos más avanzados.
La nanofiltración puede actuar como un pretratamiento para la ósmosis inversa al eliminar partículas más grandes y algunos compuestos disueltos. Esto reduce la carga en la membrana de ósmosis inversa, prolongando su vida útil y mejorando la eficiencia del sistema.
La descalcificación es necesaria cuando se trata de agua dura que contiene altos niveles de calcio y magnesio. Implementar esta tecnología antes del proceso de ósmosis inversa ayuda a prevenir la acumulación de sarro en las membranas y mejorar la eficiencia general del sistema.
Sí, muchas instalaciones utilizan una combinación de todas estas tecnologías en un solo sistema para maximizar la calidad del agua tratada. Por ejemplo, un sistema podría incluir zeolita o vidrio filtrante, carbón activo, ultrafiltración, nanofiltración y ósmosis inversa para lograr resultados óptimos.
Los sistemas combinados requieren mantenimiento regular que incluye el cambio de periódico de filtros (carbón activo, zeolita), limpieza o reemplazo de membranas (UF y ósmosis inversa) y monitoreo del rendimiento general del sistema para asegurar su eficacia.
La acuicultura moderna se enfrenta a un reto permanente: mantener una calidad de agua óptima en entornos de alta densidad biológica, donde cualquier desequilibrio microbiológico puede traducirse en pérdidas económicas, aumento de mortalidad o problemas sanitarios recurrentes.
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